La Inteligencia Artificial llegó a las universidades… pero quizás estamos haciendo la pregunta equivocada

Por Sergio Araya M.
Director Observatorio de Transformación Digital
Universidad de Santiago de Chile

¿Podemos usar ChatGPT para hacer el trabajo o en clases?

Hace algunas semanas, al terminar una clase sobre Transformación Digital, un estudiante levantó la mano y me hizo una pregunta que, probablemente, hoy se está repitiendo en muchas universidades de Chile.

Profesor… entonces, ¿podemos usar ChatGPT para hacer el trabajo o en clases?

La sala quedó en silencio,algunos esperaban que respondiera «sí»,otros, un rotundo «no».

Pero mientras buscaba la respuesta, entendí que esa pregunta escondía un problema mucho más profundo.

Porque la discusión ya no es si un estudiante puede utilizar Inteligencia Artificial.

La verdadera discusión es otra.

¿Qué significa enseñar cuando la Inteligencia Artificial ya forma parte del proceso de aprendizaje?

Y esa diferencia cambia completamente la conversación.

Ya vivimos una historia parecida

Hace poco más de una década comenzamos a hablar de Transformación Digital.

En esos años era común escuchar frases como:

«Necesitamos una aplicación.»

«Hay que comprar un nuevo software.»

«Tenemos que digitalizar todos nuestros procesos.»

Parecía lógico.

La tecnología era visible.

El cambio cultural no.

Sin embargo, con el tiempo descubrimos algo que hoy parece evidente.

Las organizaciones que realmente se transformaron no fueron las que compraron más tecnología.

Fueron aquellas que cambiaron la forma de trabajar.

Que desarrollaron nuevos liderazgos.

Que aprendieron a colaborar.

Que pusieron a las personas en el centro de sus decisiones.

La tecnología fue un habilitador.

Nunca fue el propósito.

Hoy, frente a la Inteligencia Artificial, pareciera que estamos comenzando nuevamente por el lugar equivocado.

Estamos hablando de herramientas.

Cuando, en realidad, deberíamos estar hablando de educación.

El mundo ya cambió la conversación

Mientras en muchas universidades seguimos preguntándonos si debemos permitir o prohibir ChatGPT, la discusión internacional avanzó varios pasos.

UNESCO

La UNESCO sostiene que el desafío ya no consiste en enseñar a utilizar herramientas de Inteligencia Artificial, sino en desarrollar capacidades para comprenderlas críticamente, utilizarlas con responsabilidad y fortalecer aquellas competencias humanas que seguirán siendo esenciales en el futuro. La organización pone el foco en la ética, la privacidad, la formación docente y el diseño de políticas institucionales.

La OCDE plantea una idea similar. En su informe más reciente sobre educación digital señala que la IA puede enriquecer el aprendizaje, pero solo cuando existe un propósito pedagógico claro y una participación activa del docente. Delegar el esfuerzo intelectual a una herramienta puede mejorar una tarea, pero no necesariamente mejora el aprendizaje.

En Stanford, por ejemplo, el debate ya no gira en torno a qué herramienta utilizar. Su iniciativa AI Meets Education trabaja con los profesores para rediseñar cursos, repensar las evaluaciones y desarrollar alfabetización crítica en Inteligencia Artificial.

Quizás el dato más interesante proviene de una investigación publicada en Computers & Education: Artificial Intelligence, que analizó las políticas de adopción de IA de cuarenta universidades de distintos continentes. Los investigadores observaron un patrón común: las instituciones más avanzadas no concentran sus esfuerzos en controlar herramientas, sino en fortalecer la gobernanza, capacitar a sus docentes, revisar sus sistemas de evaluación y establecer principios éticos para su uso.

Hay un cambio de foco.

El mundo dejó de discutir únicamente sobre tecnología.

Comenzó a discutir sobre cómo enseñar en una nueva realidad.

¿Y qué pasa en Chile?

Chile no está al margen de este desafío , en En Chile no existe una ley de Inteligencia Artificial (IA) vigente, pero se encuentra en tramitación avanzada un proyecto de Ley Marco de Inteligencia Artificial, existe un decreto «Decreto 12 APRUEBA ACTUALIZACIÓN DE LA “POLÍTICA NACIONAL DE INTELIGENCIA ARTIFICIAL”

Cada vez más universidades están elaborando orientaciones para el uso responsable de la Inteligencia Artificial, desarrollando capacitaciones para sus académicos y revisando sus mecanismos de evaluación. Es una señal positiva. Significa que el sistema universitario está comenzando a responder a una transformación que avanza con rapidez.

Pero quizás este sea el momento de ampliar la conversación.

Durante años hablamos de Transformación Digital como un proceso que requería liderazgo, gestión del cambio, desarrollo de capacidades y una cultura de innovación.

¿Por qué habría de ser distinto ahora?

La Inteligencia Artificial no representa únicamente la llegada de una nueva tecnología.

Representa un cambio profundo en la forma en que accedemos al conocimiento, resolvemos problemas y aprendemos.

Y cuando cambia la forma de aprender, inevitablemente cambia la forma de enseñar.

El nuevo desafío del profesor

Durante mucho tiempo, una parte importante del valor del docente estuvo asociada al acceso y transmisión del conocimiento.

Hoy ese conocimiento está disponible en segundos.

Eso no disminuye la importancia del profesor.

La aumenta.

Porque cuando cualquier estudiante puede obtener una respuesta inmediata, el verdadero valor del docente ya no está solo en entregar información.

Está en enseñar a distinguir una respuesta correcta de una respuesta confiable.

En desarrollar pensamiento crítico.

En formular mejores preguntas.

En conectar ideas.

En acompañar procesos de aprendizaje.

En formar criterio.

La Inteligencia Artificial puede redactar un texto.

Puede resumir un libro.

Puede escribir un programa.

Pero todavía necesita que una persona defina el propósito, cuestione el resultado y tome decisiones responsables sobre cómo utilizar esa información.

Ese sigue siendo un desafío profundamente humano.

Una oportunidad para repensar la universidad

Cada revolución tecnológica ha obligado a las universidades a adaptarse.

La imprenta cambió la forma de enseñar.

Internet transformó el acceso a la información.

La educación en línea modificó los espacios de aprendizaje.

La Inteligencia Artificial representa un nuevo paso en esa evolución.

No porque reemplace al profesor.

Sino porque obliga a revisar muchas prácticas que durante décadas dimos por sentadas.

¿Cómo evaluamos cuando un estudiante puede generar un ensayo en minutos?

¿Cómo fortalecemos el pensamiento crítico cuando la información ya no es escasa?

¿Cómo enseñamos a utilizar la Inteligencia Artificial sin dejar de enseñar a pensar?

No existen respuestas simples.

Y probablemente tampoco existan respuestas únicas.

Pero sí existe una certeza.

Las universidades que liderarán esta transformación no serán aquellas que incorporen primero una nueva herramienta.

Serán aquellas que antes comprendan que la verdadera innovación sigue ocurriendo en el aula, en la relación entre profesores y estudiantes y en la capacidad de aprender continuamente.

Una conversación que recién comienza

Quizás dentro de algunos años dejaremos de hablar de ChatGPT, Gemeni, Copilot, ETC del mismo modo que hoy ya no hablamos de Google como una novedad.

Simplemente será parte de nuestra vida cotidiana.

Lo que permanecerá será otra pregunta.

¿Fuimos capaces de transformar nuestra forma de enseñar al mismo ritmo en que cambió la tecnología?

Esa, a mi juicio, es la conversación que hoy debemos instalar en las universidades chilenas.

No porque tengamos todas las respuestas.

Sino porque las preguntas que hagamos hoy definirán la educación que construiremos mañana.

Porque, al final, la Inteligencia Artificial podrá cambiar muchas herramientas.

Pero la educación seguirá dependiendo, como siempre, de las personas que inspiran, acompañan y forman a otras personas.

Referencias

  • Jin, Y., Yan, L., Echeverria, V., Gašević, D., & Martinez-Maldonado, R. (2025). Generative AI in Higher Education: A Global Perspective of Institutional Adoption Policies and Guidelines. Computers & Education: Artificial Intelligence, 8, 100348.
  • OECD. (2026). OECD Digital Education Outlook 2026: Exploring Effective Uses of Generative AI in Education.
  • OECD. (2026). Reimagining Teaching in an Accelerating World.
  • Stanford University. AI Meets Education (AIMES).
  • UNESCO. (2023). Guidance for Generative AI in Education and Research.

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